CICLO VITAL DE LA LATA

EL FIN DE UNA LATA. ¡UN NUEVO COMIENZO!
Red Bull proporciona energía. ¡Igual que una lata vacía! Todas las latas recogidas se pueden reciclar sin problemas y sin que disminuya su calidad.
Reciclar una lata consume un 95% menos de energía que producir una nueva.
Y encima reduce considerablemente la huella de carbono.
LIGERO DE EQUIPAJE
Una lata de Red Bull es ligera y fácil de llevar. En la actualidad pesa un 60% menos que hace una década.
Y encima es 100% reciclable, lo que ahorra un montón de energía y de recursos.
Y encima es 100% reciclable, lo que ahorra un montón de energía y de recursos.
ACORTAR EL VIAJE
Red Bull Energy Drink se produce siguiendo el sistema “pared con pared”, o lo que es lo mismo, las latas se fabrican en un edificio y se llenan en la puerta de al lado.
Con el uso de las cintas transportadoras, Red Bull ahorra el equivalente en emisiones a 10.000 viajes de camión de 700 kilómetros cada uno.
Y eso son 7 millones de kilómetros al año.
EN CAMINO
Red Bull Energy Drink suele viajar hasta su destino en tren y en barco.
Las pequeñas y ligeras latas ocupan un 30% menos de espacio en comparación con las botellas PET…
...e incluso un 40% menos que las botellas de cristal.
AHORRAR ENERGÍA
Una lata de Red Bull sabe mejor cuando está fría. Por eso hemos ideado nuestras cámaras frigoríficas ecológicas, que respetan el medioambiente.
Por ejemplo, seis de nuestras cámaras frigoríficas ecológicas para latas usan la misma energía que una sola bombilla de 100 vatios, lo que ahorra valiosos recursos.
RED BULL… EFICAZ
¡Y eficiente!
¡Red Bull te da aaalas!

El impacto ambiental de la lata

Red Bull inició su negocio hace 23 años en Austria. Actualmente, Red Bull Energy Drink se encuentra en más de 160 países y se venden más de 4 mil millones de latas por año. Esto significa que se utilizan muchísimas latas de aluminio para entregar el producto de alta calidad en todo el mundo. Naturalmente, la producción y la distribución de Red Bull tienen un impacto ambiental. Red Bull tiene muy en cuenta su responsabilidad ambiental y realiza esfuerzos constantes por mejorar en este área con el propósito de minimizar totalmente el impacto ambiental.

Cuanto menor sea la huella de carbono mejor

Cada paso en el ciclo de vida de las latas de Red Bull deja una huella de carbono. Todas las emisiones que resultan de la producción de la lata y la bebida y su transporte y enfriado son tomadas en cuenta. El valor resultante es lo que se conoce comúnmente como la huella de carbono. Hoy y en el futuro Red Bull se esfuerza por reducir su huella de carbono a través de una serie de medidas de ahorro de energía y de recursos.

Menos energía y menos materia prima

La producción integral es sólo una de las formas en que Red Bull reduce su impacto ambiental. Esta forma de producción reduce radicalmente las distancias de transporte con lo cual se logra minimizar la emisión de CO2, entre otros beneficios. El aumento de la tasa de reciclaje no sólo recorta el uso de materias primas vírgenes por parte de Red Bull, sino que además ahorra la energía que se requiere para procesarlas. La reducción del peso de las latas también ha hecho una diferencia: cuanto menos aluminio se emplea en las latas en primer lugar, menor es la huella de carbono.

Aplicación de los últimos avances tecnológicos para disminuir el impacto ambiental

Ya sea aumentando la implementación de la producción integral u optimizando su cadena de abastecimiento, Red Bull se impone grandes objetivos a los efectos de minimizar el impacto ambiental y el uso de energía. Por ejemplo, cada vez se transportan más latas por vía férrea o marítima con el propósito de reemplazar el transporte terrestre en la mayor medida posible. Incluso, el uso de refrigeradores y agentes refrigerantes ecológicos es un medio significativo para cortar la emisión de gases de efecto invernadero. Red Bull ya utiliza 180,000 refrigeradores ECO y todos los refrigeradores que se adquieran en el futuro serán refrigeradores ECO excepto en ciertos casos en donde no sea posible por limitaciones de terceros que escapan a nuestro control.